El Bádminton Oviedo ya forma parte de las calles de nuestra ciudad

La inauguración de la Plaza del Club Bádminton Oviedo reconoce más de tres décadas de historia y a las generaciones que han construido la entidad desde sus primeros pasos en 1995
Hay días que pasan a formar parte de la historia de un club. Este miércoles, el Bádminton Oviedo vivió uno de ellos con la inauguración oficial de la Plaza del Club Bádminton Oviedo, situada entre el Polideportivo Corredoria Arena y el C.P. La Corredoria.
El acto contó con la presencia del alcalde de Oviedo, Alfredo Canteli; la concejala Concepción Méndez; el presidente del Club Bádminton Oviedo, Nicolás García González; representantes de la entidad y los deportistas Marcos García y María Rodríguez, vigentes campeones de Asturias.
La nueva denominación reconoce una trayectoria que comenzó en 1995 y que quienes han formado parte de ella desde sus primeros años difícilmente podían imaginar entonces.












"Simplemente queríamos tener un espacio donde poder practicar"
Francisco Félix Álvarez Dacal estuvo en el origen del proyecto. En 1995 nació Bádminton TAFAD, en una época en la que, como recuerda, el bádminton era todavía un deporte prácticamente desconocido. "Probablemente lo que pensábamos era generar un entorno donde en Oviedo se pudiese jugar al bádminton. En aquel momento era un deporte totalmente desconocido. Nosotros simplemente queríamos tener un espacio donde poder practicar".
Tres años después, en 1998, el proyecto pasó a denominarse Club Bádminton Oviedo, manteniendo la continuidad de su Junta Directiva. Ángel Rodríguez y Fran Dacal continúan vinculados al club desde aquella primera etapa y ese mismo año se incorporó César González.
La dimensión alcanzada desde entonces supera, reconoce Dacal, cualquier expectativa de aquellos primeros años.
"Ninguno de los compañeros que empezamos con el club en aquel momento nos podíamos ni imaginar que, a día de hoy, nuestro deporte y el club tuviesen la presencia en la sociedad que tienen, y muchísimo menos que pudiésemos llegar a un acto como el de hoy, donde una plaza de la ciudad puede llevar el nombre del club".
Para Dacal, encontrarse ahora con el nombre del club en un espacio público de Oviedo representa sobre todo un orgullo y también una recompensa a la presencia que la entidad ha alcanzado en la ciudad.
Crecer manteniendo la esencia
Ángel Rodríguez ha vivido también esa evolución desde el comienzo. Para él, una de las claves para entender cómo el Bádminton Oviedo ha podido crecer sin perder su identidad está en la estructura construida alrededor de la cantera. "La base principal es generar muchísimos jugadores de cantera. Eso ha facilitado que tengamos un equipo familiar, un entorno muy humano, donde los padres y los jugadores se implican mucho en la estructura federativa y organizativa del club".
Más allá de la evolución deportiva y de los proyectos desarrollados durante estas décadas, Rodríguez destaca precisamente la continuidad de esa forma de entender el club. "Al final, lo que hemos conseguido es mantener esa esencia y poder seguir desarrollando con ilusión proyectos importantes".
Llevar Oviedo con nosotros
Para el presidente del Club Bádminton Oviedo, Nicolás García González, la inauguración supone también el reconocimiento de una relación con la ciudad construida durante años. "Para el Club Bádminton Oviedo tiene una significación importantísima. Es el reconocimiento a una labor ya de muchos años, siempre en pro del deporte, y paseando con mucho orgullo el nombre de nuestra ciudad por todo el mundo".
García recordó que representar a Oviedo ha formado parte de la identidad de la entidad durante toda su trayectoria. "Siempre hemos estado orgullosos de llevar el nombre de nuestra ciudad por todos los sitios. Creo que esto es una compensación a esa labor, a esa filosofía de vida, a ese gran esfuerzo y a todo ese cariño que nosotros tenemos a la ciudad de Oviedo".
"Vamos orgullosos por el mundo adelante con nuestra bandera, con nuestro escudo y con el nombre de nuestra ciudad".
Un legado para quienes vendrán
César González González, vinculado durante años al crecimiento del club y al trabajo con distintas generaciones de deportistas, destacó el valor de este reconocimiento para quienes forman parte hoy del Bádminton Oviedo y para quienes llegarán en el futuro. Para él, la plaza representa algo construido entre todos y supone un reconocimiento súper importante.
"Para mí es una satisfacción poder haber estado en el trayecto que hemos construido entre todos y todas desde hace tantos años", señaló.
Y mirando a las próximas generaciones, añadió: "Tener una placa de este tipo hace que te sientas orgulloso del club en el que estás y de formar parte de una gran familia y un gran club".
En 1995, quienes pusieron en marcha este proyecto buscaban un espacio en Oviedo donde poder jugar al bádminton. Más de tres décadas después, Oviedo ha puesto el nombre del club en uno de sus espacios. La Plaza del Club Bádminton Oviedo ya forma parte de nuestra ciudad. Y también de nuestra historia.







